Diez por ciento entradas, setenta por ciento proceso, veinte por ciento salidas
Así se ve un flujo de cautia por dentro. La proporción es la misma en suscripción, en cartera y en novedades, y explica dónde está el trabajo de verdad: no en conectar el correo, sino en entender el documento.
Entradas
10 %Correo, formulario o carga de archivos. cautia lee PDF nativo y escaneado, Excel, Word e imágenes. En el buzón del analista, un clasificador entiende qué le estás pidiendo y enruta al flujo correcto; si no está seguro, no adivina: te pregunta.
Proceso
70 %Aquí está el oficio. Se identifica el ramo, se extrae la información con modelos de inteligencia artificial contra un catálogo cerrado de coberturas y condiciones, se normalizan fechas, montos y números de póliza, se cruza contra tu base o contra el slip, y se arma el documento sobre la plantilla de tu agencia.
Salidas
20 %El entregable: PDF, Excel o HTML con tu marca, de vuelta en el mismo hilo de correo o en el buzón del equipo. Cada entregable lleva el pie legal que corresponda a su tipo.
La IA arma. Una persona aprueba
cautia usa inteligencia artificial en todos sus flujos, y lo decimos en cada página porque es información que mereces tener. Lo que la inteligencia artificial hace es leer, extraer, normalizar y componer. Lo que no hace es decidir por ti.
Antes de que un documento salga hacia tu cliente o hacia una aseguradora, pasa por una revisión humana. En flujos como el cotizador de fianzas esa aprobación es un paso del sistema: la propuesta se detiene hasta que la persona responsable la autoriza. En los cuadros comparativos, el documento vuelve a tu equipo y es tu equipo el que revisa y envía.
Cuando algo falla —un archivo ilegible, un campo que no aparece, una cotización incompleta— el flujo no inventa el dato. Lo marca como faltante y te dice qué pasó en lenguaje que se entiende.
- Ninguna salida se envía sin revisión.
- Los datos que no se pueden leer se marcan como faltantes, nunca se completan por inferencia.
- Los cuadros comparativos llevan la nota de cotización provisional que no implica aceptación del riesgo.
- La responsabilidad de asesorar y de responder ante el asegurado sigue siendo de tu agencia.
El proceso no se cierra cuando el documento está armado: se cierra cuando una persona de tu equipo lo revisa y autoriza que salga.
Cinco fases, un flujo a la vez
No montamos toda la operación de una vez. Elegimos el flujo que más te duele, lo dejamos funcionando en producción y después seguimos con el siguiente.
Diagnóstico
Miramos cómo opera hoy tu agencia: qué llega, por dónde, quién lo hace, cuánto tiempo toma y qué sale. Salimos con el flujo candidato y los archivos reales con los que vamos a trabajar.
Personalización
Ajustamos el flujo a tu operación: tus aseguradoras, tus ramos, tus plantillas, tu logo y tu pie legal. Aquí se define qué revisa quién y con qué criterio.
Implementación
Conectamos el buzón o el origen de los archivos, configuramos los formatos y dejamos el flujo corriendo en un ambiente controlado.
Activación
Probamos con casos reales de tu agencia y comparamos la salida contra lo que tu equipo haría a mano. Se corrige lo que haga falta y se activa.
Operación
El flujo queda en producción con seguimiento. Los ajustes por cambios de formato de las aseguradoras hacen parte del servicio mensual.
Trabajamos con tus archivos reales desde la primera fase, no con demos.
Pagas por flujo en producción
No vendemos licencias por usuario ni planes cerrados. El modelo tiene tres componentes y te lo explicamos completo antes de que firmes nada.
- Implementación única por analista
- Cubre el diagnóstico, la personalización y la puesta en producción del primer flujo de ese analista.
- Tarifa mensual por flujo en producción
- Se paga por cada flujo que esté operando, e incluye el mantenimiento de los formatos cuando una aseguradora cambia su reporte.
- Uso
- Un componente variable según el volumen que procese el flujo.
Los montos dependen de tus ramos, tus aseguradoras y tu volumen; te los damos en la propuesta después del diagnóstico. No cobramos por usuario.
Empecemos por el diagnóstico
Treinta minutos para entender tu operación y decidir juntos por cuál flujo empezar.
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